Brasil y la inesperada fiebre por las cometas en plena pandemia

(Tomado de Canal France 24)

En muchas de las casi 800 favelas de Río de Janeiro, la pandemia del coronavirus es sinónimo de cometas. Sin poder salir a trabajar y con mucho tiempo libre, una parte de los habitantes de estos barrios periféricos pasó sus tardes elevando estos objetos voladores de papel, que en Brasil despiertan una auténtica pasión. De hecho, durante los meses de confinamiento, una de las principales compañías de electricidad registró un aumento del 205 % de incidentes en el tendido eléctrico en todo el país.

En la actualidad, Brasil es junto a Chile y algunos países asiáticos, una potencia de las cometas de combate, un deporte de competición en el que los jugadores tienen que cortar el hilo de sus adversarios. “Es como si fuese un campeonato o un partido de fútbol. Cortar una cometa es lo mismo que meter un gol”, ilustra Luis Rosemberg ‘Visão’, fundador de un equipo profesional de cometas llamado ‘Perro Loco’.

Las cometas remiten a una época en que las clases más populares podían divertirse con poco dinero. Hoy una cometa de papel cuesta unos pocos céntimos de dólar. Sin embargo, desde el año pasado este pasatiempo inocente no pasa por su mejor momento. Una serie de accidentes causaron la muerte de algunos motociclistas y la amputación de las dos piernas de una niña en Río de Janeiro.

La razón es el uso del hilo curado, cubierto por un elemento abrasivo como el cristal o el vidrio pulverizado para potenciar su capacidad cortante. Para prevenir este tipo de sucesos, varias ciudades brasileñas prohibieron el vuelo de cometas en barrios residenciales y cerca de las autopistas.

Pero las federaciones de amantes de las cometas se movilizaron para revertir esta situación. A finales de 2019, en el Estado de Río de Janeiro fue aprobada una ley que pretende legalizar los llamados ‘pipódromos’, es decir, espacios al aire libre donde es posible practicar este deporte sin riesgo para los transeúntes.

El vuelo de cometas busca espacios y hasta apoyos políticos

La lucha ahora es conseguir que los ayuntamientos concedan espacios homologados a las federaciones. Además, existe un proyecto de ley federal a la espera de la aprobación del Senado que debe ser analizado en 2021, si la crisis del coronavirus amaina.

Los aficionados al vuelo de cometas buscan espacios para practicar sin peligros y hasta quieren hacer de este un deporte profesional.
Actualmente, las federaciones están luchando para convertir el vuelo de cometas en un deporte oficial, incluso con proyección internacional. “Mucha gente de Río disputa campeonatos fuera de Brasil, va a Chile, a Francia…”, destaca Luis Rosemberg ‘Visão’.

Carlos Magno da Silva, presidente de la Asociación de ‘Cometeros’ del Estado de Río de Janeiro, ha buscado el apoyo de los políticos locales. “Tenemos candidatos en prácticamente todas las ciudades para tener a una persona que pelee por locales de competición”, señala da Silva. En las recientes elecciones municipales de Brasil, disputadas el pasado 15 de noviembre, fue elegido concejal Luciano Vieira, quien se presentaba como el “candidato de las cometas”.

Otro desafío de los aficionados a este deporte es transmitir su pasión a los más pequeños, que en general están más interesados en los videojuegos que en estos triángulos de papel que aunque sencillos pueden brindar muchas emociones.

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